Viviendo el hoy

Por Adriana Cabañas
Publicado con permiso de la autora

“Es el amor y la cooperación, lo que hace que todo funcione.”
Wayne Dyer

 

– Regálate unos momentos para detenerte y respirar.

– Desconéctate del teléfono y electrónicos por un rato.

– “Que todo lo que hagas sea hecho con amor.” (7Cor. 16:14)

– Medita por un rato – por la paz, tuya y del mundo.

– “Ve la luz en los demás y trátalos como si eso es todo lo que ves.” W. Dyer

– Parte de amarse a una misma es tomar decisiones conscientes sobre cómo nos alimentamos – ¿qué necesitas hoy?

– “Tu intención y propósito están tan íntimamente ligados como la doble hélice de tu ADN.” W. Dyer

– “Bendice a todos los que veas, sin importar como te traten. Tu vitamina espiritual diaria se nutre de esta práctica.” (Angel Medicine – Doreen Virtue)

– Siente el sol, absorbe su luz y compártela; observa la naturaleza y sus ritmos, conecta con las fases de la luna y tu propia luna. – Deja que tu cuerpo se exprese – yoga, danza, caminata, correr – lo que sientas que te nutre hoy (o todas!) disfruta!

– Rodéate de mensajes positivos – crea tu propio lugar mágico en tu casa y/o lugar de trabajo.

– Tu puedes modificar la energía de donde estás, si están muy negativos los comentarios, cambia la conversación – hasta un “ya viste que lindo brilla el sol hoy” puede cambiar la percepción de las personas .

– Abraza y ríe (si es a carcajadas aún mejor)

– Todos somos vulnerables – mejor andar sin máscaras – las emociones son parte de nuestra vida – soltemos la vergüenza y reconozcamos que somos los valientes que se muestran en la arena tal cual (recordando la frase de Teodore Roosevelt “ No es el crítico el que cuenta; ni el que señala como se tropieza el hombre fuerte, o como pudo haber hecho las cosas mejor. El crédito le corresponde al hombre al centro de la arena con la cara llena de sudor y barro; que se esfuerza valientemente; que se equivoca y se queda corto una y otra vez; pues no hay esfuerzo sin error, pero que se persevera por cumplir, aquel que conoce el gran entusiasmo y devoción, que se da a si mismo por una causa valiosa; que en el mejor de los casos conocerá el triunfo y si falla por lo menos fallará tomando un gran riesgo, por lo que su lugar nunca será con las almas frías y tímidas que no conocen ni la victoria ni derrota.”

– Comparte tu historia y escucha la de los demás. Sabes que es lo bello de escuchar a alguien, que cuando alguien se siente escuchado se eleva su espíritu porque sabe que alguien se interesa por él o ella y porque nos conecta con rezar. Además escuchar y ser escuchado eleva nuestros niveles de oxitocina.

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